martes, 30 de noviembre de 2010

Las exportaciones en la campaña 2009-2010 superan las 800.000 toneladas.

La buena marcha de las exportaciones fue la causa principal, ya que se superaron las 800.000 toneladas, cifra nunca alcanzada y que representa un 22 por ciento más que en la campaña anterior, y del 35 por ciento si se compara con la media de las cuatro últimas.

El consumo en el mercado interior español fue más modesto, aunque se recuperó algo frente a las cifras de 2008-09. Las existencias de aceite de oliva eran, a 30 de octubre, de 303.000 toneladas, un volumen superior en un 26 por ciento a la media de las cuatro últimas campañas, solo rebasado por el remanente con el que se cerró la campaña 2007-08, según estas mismas fuentes.

Bajos precios
Una de las razones del incremento de las exportaciones está en los bajos precios en origen de este producto. De hecho, las cotizaciones de cierre de la campaña 2009-10 han sido en torno a un 25 por ciento más bajas que las registradas al final del periodo 2008-09. De acuerdo con los informes semanales que elabora el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, a finales del pasado mes de octubre los aceites vírgenes de hasta 2 grados se pagaban a una media de 1,77 euros por kilo a granel en posición salida de almazara, frente a los 2,30 euros de media en las mismas fechas del año anterior. Los lampantes, por su parte, estaban a 1,68 euros por kilo, frente a 2,25 euros un año antes.

Las organizaciones agrarias, tanto las de carácter general como las sectoriales, se han quejado en repetidas ocasiones durante la última campaña a causa de los bajos precios del aceite de oliva y han solicitado al Ministerio y a la Comisión Europea que se pusiese en marcha una operación de ayuda al almacenamiento privado.

fuente: www.larazon.es

lunes, 29 de noviembre de 2010

Rosa Aguilar cree que la exportación afianzará el sector olivarero cordobés

La XIII Gala del Olivar y el Aceite de Baena reunió anoche a numerosas personalidades de diferentes ámbitos en torno al que es el buque insignia de esta tierra: el aceite de oliva virgen extra. La ministra de Medio Ambiente, Rural y Marino (MARM), Rosa Aguilar, fue una de las participantes en los actos y aseguró en su discurso que "sé bien cuales son los desvelos del sector y me voy a entregar en cuerpo y alma para darles solución". Aguilar Rivero sentenció que "vais a contar con todo el respaldo, reconocimiento y apoyo del ministerio".

Asimismo, la ministra se refirió a algunos aspectos con los que el sector aceitero cordobés y baenense debe afianzar su posición de cara al futuro y aseguró que "estamos muy comprometidos con el apoyo al aceite porque en este año hemos tenido récord en la exportación y esto cada día hay que ponerlo en valor respaldando las iniciativas del sector y ayudando a lo que significa la internacionalización y las exportaciones de un producto nuestro que es oro, porque es un motor de desarrollo económico y de generación de empleo", dijo. En cuanto al almacenamiento privado y a la Política Agraria Común (PAC), precisó que "lo primero que hemos hecho es sumar esfuerzos, porque lo que queremos es nuclear una posición común que fortalezca a España en toda la negociación que tenemos que llevar a efecto y que va a significar también la relación bilateral con países con los que tenemos que conformar alianza para fortalecernos aún más".

La ministra precisó que "llevamos una posición común de puntos esenciales, siendo uno de ellos el equilibrio de la cadena agroalimentaria y el respaldo a los dos pilares fundamentales de la PAC, que son las ayudas directas y todo lo que es el desarrollo rural, junto con el fomento de gestión de mercados". Aguilar Rivero realizó estas apreciaciones después de ser investida como cofrade de honor de la Cofradía de Amigos del Olivo de Baena junto con la presidenta de la Audiencia Provincial de Ciudad Real, María Jesús Alarcón Barcos, quien señaló que "allá donde mis pasos me llevan vendrá este pueblo que es el mío" y recordó cómo de pequeña "comíamos en la cocina de mi madre el joyo con aceite".

Fuente: www.eldiadecordoba.es

domingo, 28 de noviembre de 2010

Siguen las sospechas sobre el etiquetado de los aceites de oliva

El 'cambiazo' a las etiquetas

El problema para el consumidor es cuando el contenido de una botella, lata o garrafa de aceite no se corresponde con la calidad que indica su etiqueta. Vender aceite de oliva lampante, virgen (a secas) o orujo por virgen extra, es un fraude económico, una estafa al consumidor porque cada uno tiene un precio distinto y así se lo pagan a los agricultores. Es como vender huevas de mújol como si fuera caviar o un vino de tetra brik como si fuera un gran reserva. Eso sí, todos ellos son aptos para el consumo.

No es malo que se ofrezca precios baratos, el problema es que los hay tan baratos que no pueden ser virgen extra.

Siempre ha habido diversas categorías de aceite de oliva, aunque se hayan cambiado los nombres comerciales. Pero en los últimos tiempos se ha usado el aceite de oliva, al igual que otros alimentos de primera necesidad, como la leche, como "productos reclamo" en los lineales de los supermercados.



Ojo con las ofertas

Se ven ofertas por las que el litro de aceite de oliva virgen extra cuesta 2 euros el litro, algo que levanta sospechas porque es casi lo mismo que se paga al olivarero en la cooperativa, unos precios de por sí ruinosos para el productor y que no son suficientes para cubrir los costes del cultivo.

Un estudio de la organización de consumidores Facua también revelaba que los precios de los aceites de oliva virgen extra en envases de 1 litro oscilaban entre 2,39 y 3,89 euros, nada menos que un 63%.

Aunque sea un producto reclamo, aunque se venda a pérdidas, esos precios no se sostienen en el tiempo. Es por eso por lo que empezaron las denuncias a algunas ofertas puntuales, algunas de grandes hipermercados que ofrecían una oferta en un folleto que no se correspondía con el producto que salía a la venta.

Pero si para ganarse a los consumidores los precios seguían tan bajos y los industriales no podían apretar más a los agricultores en las cantidades que se les abonaban, no quedaba margen de ganancia. Incluso se perdía dinero. Y ahí es donde algunos parece que han sucumbido a la tentación de ofrecer aceite de baja calidad con etiquetas (y precio) correspondientes a calidades superiores.

Fuente: www.elmundo.es